Reseñas

Zlateh la cabra y otras historias

Isaac Bashevis Singer
Editorial
Kalandraka
Año de Publicación
2019
Categorías
Sinopsis
Para Reuven, el curtidor, aquel fue un mal año y, al cabo de muchas vacilaciones, se decidió a vender a Zlateh, la cabra. Era vieja y daba ya poca leche, y Feyvel, el carnicero del pueblo, le había ofrecido ocho florines por ella. Con ese dinero, se podrían comprar candelas de Janucá, patatas y aceite para freír las crepes, regalos para los niños y otras cosas necesarias para la casa. Escrito en 1966 y vertido desde el yiddish por el propio autor y Elizabeth Shub, ?Zlateh, la cabra y otras historias fue el primer libro infantil de Isaac Bashevis Singer. Con numerosos premios y mundialmente traducida, se trata de una obra recuperada con la magistral traducción de Miguel Azaola. Reúne siete relatos tradicionales judíos que transcurren en un pueblo de tontos. Los tontos más famosos son los siete ancianos que protagonizan Nieve en Chelm, también narra rocambolescos casamientos en. Los pies enredados y el novio lerdo, la increíble historia de un joven que se creía muerto en El paraíso del necio y la valentía de un niño para enfrentarse a La trampa del diablo. Sobre un demoníaco huésped trata El cuento de la abuela y El primer Shlemiel presenta a un marido vago y goloso, para concluir con el heroísmo de Zlateh, la cabra.

CUENTOS TRADICIONALES JUDIOS DE LA MANO DE UN NOBEL

Temática
Siete cuentos escritos por Isaac Bashevis Singer e ilustrados por Maurice Sendak
Te gustará si:
Te gustan los libros bien escritos, bien ilustrados y bien editados
Dónde leerlo:
Fantástico para leer en familia, después de cenar, en la cocina. A un cuento por noche, una semana de otoño perfecta
Acompáñalo de:
Cualquier cosa

A veces me leo y releo un libro con la esperanza –o el empeño– de que llegue a decirme lo que claramente le ha dicho a millones de personas antes que a mí pero yo no he alcanzado a comprender. Me pasa con Donde viven los monstruos (Kalandraka, 2020), de Maurice Sendak. Me consta que es un libro que no está hecho de humo y que ha llegado al corazón de muchísima gente. Es solo que al mío no, quién sabe por qué; los libros son caprichosos (y yo también). Con Sendak no tengo término medio, además: o me produce rechazo o me encanta, pero nunca me deja indiferente. Las ilustraciones que hizo para Zlateh, la cabra, y otras historias (Kalandraka, 2019), de Isaac Bashevis Singer, por ejemplo, me chiflan.

Singer escribió este libro, el primero dirigido a un público infantil, en 1966 –12 años antes de que le concedieran el Premio Nobel– y es una auténtica delicia. En él relata siete cuentos tradicionales judíos que transcurren en el pueblo de Chelm, y lo hace con pausa, sentido del humor y mucha ternura, diría yo. Para hacernos una idea del nivel de los habitantes del pueblo, nada como el principio de uno de los cuentos, Nieve en Chelm: “Chelm era un pueblo de necios, necios jóvenes y necios viejos. Una noche, alguien observó que la luna se reflejaba en un barril de agua. La gente de Chelm se imaginó que la luna había caído en él y sellaron el barril, de forma que no pudiese escapar”. Está claro que Singer no usa el adjetivo necio gratuitamente.

Todos me gustan, pero si tuviera que escoger uno de los siete, escogería dos: Los pies enredados y el novio lerdo y Zlateh, la cabra, por supuesto. El de Zlateh porque es de los cuentos más tiernos y más conmovedores que he leído nunca, y la historia del niño, la ventisca y la cabra me parece una preciosidad. Y el del novio lerdo porque ya desde el título me estaba llamando y cuando llegué a él no me defraudó: me hacen muchísima gracia tanto el novio –es imposible de creer tanta nulidad en una sola persona– como el anciano más viejo de Chelm. Desde luego si hay alguno por ahí pensando que su niña podía haberse casado mejor, en esta historia encontrará consuelo rápido. Yo de momento doy gracias porque mis padres no hayan tenido que recurrir nunca a los consejos de alguien tan sabio como el anciano más viejo de Chelm –ejem–.

Ursula Nordstrom –de la que ya hemos hablado alguna vez porque, además de la descubridora de Sendak, fue durante muchos años la editora de la sección de libros para niños y niñas de Harper & Brothers– le escribió una carta a Singer con motivo de la publicación de Zlateh que me gusta por muchas razones, pero la principal es su enfoque de la literatura infantil. En ella le dice, para empezar, que cree que este libro le va a traer una forma especial de felicidad. Por lo visto, Singer se había preguntado alguna vez por qué Sendak no ilustraba libros de adultos, y también le había preguntado a Nordstrom si no preferiría ser una editora de libros de adultos. La explicación de la editora es estupenda: “La mayoría de los adultos están muertos y más allá de toda esperanza a partir de los treinta, y creo que con Zlateh va a encontrar un público nuevo y maravilloso. Dios sabe que hay demasiados libros infantiles que se producen de forma rutinaria y cínica, y que se promocionan de cualquier manera. Pero Zlateh es un triunfo artístico absoluto”. Demasiados libros infantiles que se producen de forma rutinaria… ¡y lo dice en el 66! Levanta la cabeza hoy y le da un ataque.

No había leído nada de Singer, y no recuerdo si llegué a él a través de una entrevista de The Paris Review o de la cabra Zlateh. En realidad, importa poco: en ambos sitios –la entrevista y sus cuentos infantiles– están presentes su ternura y su falta de impostura, y tanto uno como el otro tuvieron el mismo efecto sobre mí: me dejaron prendada del escritor. Ahora me salta a la vista cada vez que bicheo cualquier librería. Creo que podemos añadir a Singer, con toda tranquilidad, a la lista de escritores que escriben libros para niños con la soltura, seriedad y sencillez del que lo está haciendo para un adulto.

Editorial
Kalandraka
Año de Publicación
2019
Categorías
Sinopsis
Para Reuven, el curtidor, aquel fue un mal año y, al cabo de muchas vacilaciones, se decidió a vender a Zlateh, la cabra. Era vieja y daba ya poca leche, y Feyvel, el carnicero del pueblo, le había ofrecido ocho florines por ella. Con ese dinero, se podrían comprar candelas de Janucá, patatas y aceite para freír las crepes, regalos para los niños y otras cosas necesarias para la casa. Escrito en 1966 y vertido desde el yiddish por el propio autor y Elizabeth Shub, ?Zlateh, la cabra y otras historias fue el primer libro infantil de Isaac Bashevis Singer. Con numerosos premios y mundialmente traducida, se trata de una obra recuperada con la magistral traducción de Miguel Azaola. Reúne siete relatos tradicionales judíos que transcurren en un pueblo de tontos. Los tontos más famosos son los siete ancianos que protagonizan Nieve en Chelm, también narra rocambolescos casamientos en. Los pies enredados y el novio lerdo, la increíble historia de un joven que se creía muerto en El paraíso del necio y la valentía de un niño para enfrentarse a La trampa del diablo. Sobre un demoníaco huésped trata El cuento de la abuela y El primer Shlemiel presenta a un marido vago y goloso, para concluir con el heroísmo de Zlateh, la cabra.
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