Reseñas

Un beso para osito

Else Holmelund
Editorial
Kalandraka
Año de Publicación
2015
Categorías
Sinopsis
"Un beso para Osito" es un relato breve, humorístico, lleno de afecto y amor. Afecto de Osito hacia Abuela Oso, a quien obsequia con un dibujo y con un beso que va transmitiéndose de un animal a otro, entre los habitantes del bosque, hasta llegar a su destinataria final. Un beso itinerante y acumulativo, que además se ramifica en una historia de amor paralela con un final que llena de felicidad a todo este entrañable vecindario faunístico. Publicado por primera vez en 1968, este clásico de Else Holmelund Minarik y Maurice Sendak destaca por la sencillez del texto y la ternura de sus personajes, que son representados tanto al natural como humanizados. La personalidad de Osito favorece que los lectores infantiles se identifiquen con él, por su simpatía y su espontaneidad.

Sobre osos, besos y primeros lectores

De qué va:
El recorrido del beso de abuela Osa hasta que llega a Osito
Te gustará si:
Estás empezando a leer
Dónde leerlo:
En una cabaña hecha con mantas
Acompáñalo de:
Tu oso de peluche

A mediados de los 50, un niño entró emocionado en una biblioteca de Boston alardeando orgulloso, “¡Puedo leer, puedo leer!”, y preguntando que dónde estaban sus libros. El entusiasmo le debió de durar poco, porque la bibliotecaria que lo atendió no tuvo más remedio que admitir con las orejas gachas que había poca cosa. Ahora nos parece increíble, pero en aquel momento aún no se le había ocurrido a nadie publicar libros para que un niño que estaba empezando a leer pudiese hacerlo por su cuenta. Por suerte, la anécdota llegó a oídos de la muy viva Ursula Nordstrom –editora de la sección de libros para niños y niñas de Harper & Brothers desde 1940 a 1973–, y dio lugar a la exitosa colección para primeros lectores I Can Read, es decir, puedo leer, a la que volveremos en un momentito. 

 

Hace unos años descubrí Un beso para Osito (Kalandraka, 2019), de Else Holmelund Minarik, ilustrado por Maurice Sendak, en una tienda de segunda mano en Escocia y me enamoré del libro automáticamente. Osito está pintando un monstruo usando un árbol como caballete y cuando lo termina considera que le ha quedado tan bien, que le pide a Gallina que se lo lleve a su abuela de su parte. Gallina, que tiene una cara de mal humor estupenda que no se corresponde para nada con su buena disposición, accede y carga con el dibujo en el lomo hasta casa de la abuela de Osito, que se queda encantada con el regalo de su nieto y achucha un poco a Gallina, que tiene pinta de que no se lo puede creer. Le da un beso y le pide que se lo lleve a Osito, y si no fuera porque Gallina dice que lo hará con mucho gusto, pensaríamos que la petición le ha parecido el insulto final. 

 

Me gusta mucho esta manera de dibujar de Sendak porque la gallina es muy gallina, no pierde su esencia aunque ande haciendo cosas que en principio no le son muy propias. Es fácil hacer que un oso parezca adorable, pero conseguir lo mismo con una gallina ya es más complicado –aunque sea una con buen carácter–, y me da la sensación de que Sendak ni lo intenta, y el efecto es fenomenal. Lo que sigue es el recorrido del beso, que va pasando de un animal a otro por todo el bosque porque cada vez que uno accede a llevárselo a Osito, se encuentra con algo mejor que hacer y se lo encarga a otro. Así hasta que el beso llega a Mofeto, que tiene toda la intención de dárselo a Osito pero se encuentra con Mofeta y sus planes se van al garete, porque a Mofeta le gusta tantísimo el beso que en lugar de llevárselo a nadie prefiere devolvérselo a Mofeto. Las mofetas están entusiasmándose bastante con este intercambio besucón cuando aparece Gallina a poner orden diciendo mi frase favorita de todo el libro, “¡Hum…! Demasiados besos”. Y ya no les cuento más, porque con esto creo que queda claro que la historia es estupenda y dan ganas de seguir leyendo para saber qué pasa con tanto beso de aquí para allá, que es adonde yo quería llegar. 

 

El día que me encontré con este libro yo no sabía que pertenecía a la colección I Can Read –y eso que lo ponía bien claro en la portada–, de la que además no había oído hablar nunca, pero me encantó igualmente. Este detalle es fantástico porque eso es precisamente lo que estaba buscando Nordstrom cuando empezó la colección: que cada libro se tuviese en pie por sí mismo, independientemente de los demás. Y que las historias fueran fáciles de leer pero interesantes; que fueran sencillas no significaba que tuvieran que ser un rollo. 

 

Minarik había empezado a escribir los libros de Osito –Un beso para Osito es el quinto de los seis que escribió a lo largo de su vida– pensando en su hija, primero, y en sus alumnos de primero de primaria después. Quería que cuando llegase el verano tuvieran algo para leer en casa. A la escritora la espoleaba el mismo interés que a la editora: ambas querían hacer libros para que los niños leyesen por gusto. Cuando Minarik apareció en Harper & Brothers con el manuscrito de Osito, Nordstrom llevaba ya dos años dándole vueltas a la idea de la colección, pero no había encontrado aún lo que estaba buscando para lanzarla. Supo que tenía el primer volumen en sus manos en cuanto posó la vista sobre el texto de Minarik. La autora venía de presentarlo en Random House, donde le habían pedido que cambiase a los osos por personas, cosa que por suerte no hizo: “Pensé que las historias las iban a leer niños de todos los colores, y a todos los niños les gustan los animales. Los osos están perfectamente”. Y lo están, ya lo creo que lo están. 

 

La serie de Osito es un ejemplo perfecto de libros escritos, ilustrados y editados pensando en los intereses de sus lectores por encima de todo. Pero además, y esto me importa particularmente, son el resultado de esa serie de casualidades maravillosas que hacen que se crucen los caminos de personas con mucho talento que comparten, también, una sensibilidad especial, y la capacidad de sacar unos de otros cosas fantásticas que quizá, en otras circunstancias, no habrían salido a la luz. 

 

 

Editorial
Kalandraka
Año de Publicación
2015
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Sinopsis
"Un beso para Osito" es un relato breve, humorístico, lleno de afecto y amor. Afecto de Osito hacia Abuela Oso, a quien obsequia con un dibujo y con un beso que va transmitiéndose de un animal a otro, entre los habitantes del bosque, hasta llegar a su destinataria final. Un beso itinerante y acumulativo, que además se ramifica en una historia de amor paralela con un final que llena de felicidad a todo este entrañable vecindario faunístico. Publicado por primera vez en 1968, este clásico de Else Holmelund Minarik y Maurice Sendak destaca por la sencillez del texto y la ternura de sus personajes, que son representados tanto al natural como humanizados. La personalidad de Osito favorece que los lectores infantiles se identifiquen con él, por su simpatía y su espontaneidad.
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