Reseñas

El castillo de Émblor

Diego Muñoz-Cobo Liria
por:  
Olivia Gris
Editorial
Talón de Aquiles
Año de Publicación
2021
Categorías
Sinopsis
Son las 10:41 de la noche. Juan y Pedro no pueden dormirse. Están emocionados por su nuevo proyecto arquitectónico infantil llamado Legáureo: una residencia de Lego para aquellos muñecos que ya no pueden valerse por sí mismos. Así comienza El castillo de Émblor, la historia de un gran viaje de dos hermanos con personalidades muy diferentes. Juan, de doce años, racional y comedido, es un meticuloso estudioso de la realidad que entrará en contacto con los Segúltor, unas criaturas oníricas que han cantado los sueños de los niños desde los inicios de la humanidad para guiarlos y acompañarlos. Y Pedro, también conocido como Lelo, de casi diez, mucho más emocional y desobediente, siempre en pugna con el mundo y sus normas, descubrirá en el universo absurdo y mágico de su colegio grandes secretos. La historia de una gran aventura que va más allá del inconsciente, una travesía espiritual y profunda que cambiará la vida de los dos hermanos. Y entre medias, cuando la luz se apague y la oscuridad casi lo domine todo, estarán al lado el uno del otro, cada uno metido en su cama, para jugar y descomponer la realidad como harían dos simples niños, dos simples hermanos. Los niños son importantes.

Un viaje espiritual a través de los sueños

Temática:
Fantasía
Te gustará si te gustó:
Siddhartha de Hermann Hesse
Dónde leerlo:
En un lugar tranquilo, sin prisa.
Acompáñalo de:
Un té blanco

El Castillo de Émblor es un viaje espiritual que discurre a través de los sueños y la realidad mágica de la vida. Es una novela que podría dar la falsa impresión de que es para niños, pero no se confíen, es inocencia y poesía, pero de una deliciosa profundidad. La lectura está dirigida al niño interior que todos los adultos llevamos dentro, tomen nota los que se han olvidado de dialogar con esa parte infantil que representa la imaginación y la creatividad. La novela, la primera del autor Diego Múñoz Cobo-Liria, narra las peripecias de dos niños, Juan y Lelo, de doce y diez años. Armados con gran imaginación y entre una gran cantidad de discusiones profundas, divertidas, absurdas y tiernas, de ésas que tienen los hermanos que comparten cuarto antes de dormir, intentarán hacer frente a muchos de los secretos que el mundo les irá presentando. Una historia sobre la búsqueda personal y sobre los miedos, cuyo hilo conductor son los sueños y en los que los protagonistas pueden crecer para después regresar al mundo real con más conciencia y conocimiento.

El autor plantea un universo onírico en el que se mezcla la realidad y el sueño, y en el que no existen, en ocasiones, el tiempo y el espacio. El libro bebe de muchas fuentes, de la filosofía india que impregna las páginas de Siddhartha de Herman Hesse, de los universos de Borges, de la filosofía de Arthur Schopenhauer y el velo de maya. Pero a veces parece que estamos ante un enigma matemático, un juego de estrategia, un compendio de acertijos con una respuesta que solo aparecerá al final de las páginas del libro. No les voy a hacer spoiler porque no es un libro cuyo género sea fácil de ubicar. Se encuentra entre la fantasía, la espiritualidad y la filosofía mezclada con las aventuras de super héroes y villanos, con juegos que nos evocan la infancia y conversaciones cargadas de humor e imaginación. Así, en el libro aparece una biblioteca que en vez de tener libros tiene sueños con miles de estanterías en forma de caracol y que nos retrae a la Biblioteca de Babel de Ficciones. Y asistimos a hechos singulares como el rescate del planeta Urano para salvarlo del aburrimiento, un intento fallido de dominar el tiempo, y la visita a una especie de jardín del Edén del que los niños no quieren salir, entre muchas otras aventuras que nos hacen reflexionar sobre el sentido de la vida.

Quédense con la frase que le dice Juan a su hermano Lelo (los dos protagonistas del libro): “Si te digo la verdad, Lelo, alguna vez, cuando era más pequeño, sí me perdía en la oscuridad; tampoco la entendía y creía que cuando llegaba todo desaparecía. Pero por la mañana, cuando la luz volvía, veía que todo estaba en su sitio, lo que me llevaba a pensar que las cosas nunca habían dejado de estar ahí. Es un problema de falta de luz y no de oscuridad”.

A los que se lancen a la aventura de leer el Castillo de Émblor no lo hagan del tirón. Lean capitulo a capítulo y aprovechen para reflexionar y hacer suyo el viaje de Lelo y Juan.

Editorial
Talón de Aquiles
Año de Publicación
2021
Categorías
Sinopsis
Son las 10:41 de la noche. Juan y Pedro no pueden dormirse. Están emocionados por su nuevo proyecto arquitectónico infantil llamado Legáureo: una residencia de Lego para aquellos muñecos que ya no pueden valerse por sí mismos. Así comienza El castillo de Émblor, la historia de un gran viaje de dos hermanos con personalidades muy diferentes. Juan, de doce años, racional y comedido, es un meticuloso estudioso de la realidad que entrará en contacto con los Segúltor, unas criaturas oníricas que han cantado los sueños de los niños desde los inicios de la humanidad para guiarlos y acompañarlos. Y Pedro, también conocido como Lelo, de casi diez, mucho más emocional y desobediente, siempre en pugna con el mundo y sus normas, descubrirá en el universo absurdo y mágico de su colegio grandes secretos. La historia de una gran aventura que va más allá del inconsciente, una travesía espiritual y profunda que cambiará la vida de los dos hermanos. Y entre medias, cuando la luz se apague y la oscuridad casi lo domine todo, estarán al lado el uno del otro, cada uno metido en su cama, para jugar y descomponer la realidad como harían dos simples niños, dos simples hermanos. Los niños son importantes.
También te puede interesar
f
1942 Amsterdam Ave NY (212) 862-3680 chapterone@qodeinteractive.com
[contact-form-7 404 "No encontrado"]
Free shipping
for orders over 50%